Las líneas rectas, el color blanco, la cuidada posición de los espejos que proyectan el mar Mediterráneo dentro de cada espacio y el gran ventanal de acceso a la terraza, que enmarca el mar como un cuadro de Sorolla, son lo más característico de todas las habitaciones.
Las cuatro Suites disponen de jacuzzi, que iluminado por una infinidad de microluces dan la sensación de estar contemplando las estrellas induciendo al relax absoluto.
La calidez, la limpieza y la altísima calidad de todo el conjunto de elementos que componen las habitaciones harán que su descanso sea relajante y placentero.
Despertarse viendo el amanecer sobre el mar desde la cama, es un lujo que no está al alcance de todos y que nuestros huéspedes disfrutan cada día.
